¿Por qué mi perro ladra?

El ladrido es un sonido frecuentemente malinterpretados en los perros. Presentamos este artículo comenzando con un vídeo. ¿Te atreves a averiguar cual es el motivo de los ladridos de estos perros?

Permíteme hablarte de qué es un ladrido, como describir un ladrido, qué tipo de ladridos existen, cuando preocuparse y como intervenir. Después revisaremos el vídeo y podrás usar lo aprendido. La próxima vez que oigas a tu perro ladrar, le entenderás mucho mejor.

Que es un ladrido

Un ladrido es un medio de expresión. Es tan natural como el maullido de un gato, o el mugido de una vaca. Sin embargo, rara vez es el primer medio escogido por un perro. Es más habitual que antes haya tratado de expresarse de otra manera, pero sin éxito.

Es cierto que existen razas más propensas al ladrido que otras, pero eso no quiere decir que debamos “normalizar” un ladrido hasta el punto de ignorarlo. Tampoco preocuparnos cada vez que ladre. Tratar de inhibir el ladrido mediante castigos sólo impide que nuestro perro se exprese, lo hará sentirse incomprendido y minará vuestra relación.

A menudo, la causa del ladrido no es única, y eso hace que las combinaciones se multipliquen. Si añadimos gruñidos o lloriqueos entre las vocalizaciones, las combinaciones son desbordantes.

Como saber si mi perro ladra demasiado

Para obtener la respuesta a esta pregunta, vigila durante unos días los ladridos de tu perro. Procura evitar reaccionar: sin castigos, sin voces, sin gestos, sin malas caras… sólo observa y apunta:

  1. Ladrar puede ser normal para un perrotiempo que dura el ladrido
  2. hora del día
  3. descripción del ladrido
  4. donde está el perro
  5. a qué crees que le ladra
  6. si acompaña el ladrido de alguna actividad más (saltos, giros sobre sí mismo, inmovilidad, persecución, etc)
  7. el motivo por el que crees que ha dejado de ladrar.

En cualquier caso, si el ladrido supera los tres minutos o consideramos que hay algún peligro, rompemos la observación e intervenimos para llevarnos al perro. Si es posible sin hablarlo, ni tocarlo y, por supuesto, sin castigarlo.

Con estos datos, podemos ser más objetivos con respecto a cuanto tiempo ladra nuestro perro. En respuesta a si tu perro ladra demasiado, valora cuanto tiempo duran los ladridos y cuantas veces se repiten. Si supera el minuto con frecuencia, debemos empezar a preocuparnos.

Por qué ladra mi perro

Es frecuente la tendencia a humanizar a los perros, así que a la hora de describir el ladrido debemos esforzarnos por ser objetivos. Evitaremos atribuir emociones como histérico, asustado, enfadado, frustrado, juguetón, etc. En su lugar, observaremos:

  • intensidad: suave, fuerte, muy fuerte.
  • frecuencia acústica: agudo, grave.
  • código: series cortas, largas o ladrido continuo (fíjate en las pausas)
  • complementos: si hay aullidos, lloriqueos o gruñidos intercalados.

Ahora que tienes un registro REAL, con datos medibles, puedes comprobar los motivos por los que tu perro ladra. Básicamente existen 6 tipos de ladridos, aunque como hemos dicho, las combinaciones entre ellos son múltiples.

  1. Ladrido de excitación. Se reconoce por ser muy agudo y muy fuerte e ir acompañado de movimientos rápidos y/o enérgicos o una gran tensión en los músculos. Es muy frecuente durante el juego.
  2. Ladrido de aviso. Es corto, grave y penetrante. Suele ir acompañado de un intento de huida o de buscar a alguien (de cualquier especie) que lo defienda.
  3. Ladrido de miedo. Puede confundirse con el de excitación ya que es también muy agudo, pero suele ser en series largas y puede ir acompañado de lloriqueos o aullidos. La actividad física que lo acompañe dependerá del tipo y nivel de miedo. En miedos muy elevados puede llegar a gruñir y enseñar los dientes, pero el ladrido seguirá siendo agudo.
  4. Ladrido de guarda o defensa. El ladrido es grave y profundo, parecido al de aviso, pero irá acompañado de gruñidos y lo emitirá en series tanto más largas cuanto mayor sea la necesidad de guarda del perro. En este caso, el perro hace frente a aquello que considera una amenaza, está listo para defender lo que considera que debe defender. Si lo que cree que debe defender es su propia integridad, se combinará con el ladrido de miedo.
  5. Ladrido de frustración. Es terriblemente monótono y puede ir intercalado de interminables aullidos. Se acompaña de estereotipias de cualquier tipo. Es típico en casos de ansiedad por separación.
  6. Ladrido aprendido. Las pausas entre ladridos suelen ir acompañadas de una búsqueda visual (bien sea del dueño, algún perro/persona que acaba de pasar, etc).

Y si mi perro no ladra

Quizá tengas la infinita suerte que tu perro sea un individuo completamente equilibrado, con gran autoestima y capacidad de gestión, con una vida estable y segura que le permita pasar mucho tiempo sin emitir ningún tipo de vocalización. Sin embargo, habrá que sopesar la posibilidad de que sea mudo, sordo o tenga un problema emocional que le impida expresarse. Es verdaderamente excepcional que un perro no ladre nunca a lo largo de su vida.

Y ahora te animo a que revises el contexto de los ladridos y opines al respecto:

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