Artrosis en perros y gatos: Síntomas, Causas, Diagnóstico y Prevención

La artrosis en perros es una enfermedad degenerativa y crónica que comienza de manera asintomática. Esta ausencia de síntomas al principio de la enfermedad tiene el inconveniente de que cuando se diagnostica, se encuentra en un avanzado estado de desarrollo como pudimos ver en el siguiente artículo.  

Síntomas de la artrosis en perros y gatos

Algunos estudios apuntan a que el 20% de los perros mayores de 1 año padecen artrosis. El porcentaje se dispara hasta el 65% en perros mayores de 7 años, o el 90% en los mayores de 12 años.

Lo sorprendente es que también el 90% de los gatos mayores de 12 años también la padecen. En la mayoría de los casos, los síntomas pasan desapercibidos a los propietarios, que los achacan a «cosas de la edad».

Los primeros síntomas son muy leves, a pesar del avanzado estado de la enfermedad. Esto se debe a dos factores: el primero es que el dolor comienza cuando la enfermedad está muy avanzada; el otro es el instinto de supervivencia de nuestras mascotas que tiende a hacer que no expresen dolor.

El dolor en la artrosis no es lineal, por lo que puede que no veamos síntomas a diario. Pero si notamos alguno de los siguientes síntomas, debemos comentarlo con nuestro veterinario:

Su forma de moverse

La artrosis en perros a veces produce sintomas que pasan desapercibidos
Lucky cambió su postura al sentarse hacia los 11 años

Si vemos que se muestra reacio a levantarse de una postura de descanso, o al hacerlo se mueve durante los primeros minutos con deliberada lentitud o rigidez.

También puede ocurrir que cambie su postura. En función de la articulación dolorida podemos ver un cambio en la postura al caminar, al sentarse, al girar, al orinar, al sentarse, etc.

Parece que pierde agilidad, está más torpe al subir escaleras, saltar al sofá o realizar cualquier otra acción cotidiana con la que nunca antes había tenido problemas.

Especialmente en los gatos se aprecia un aumento en saltos fallidos. También dejarse caer «a plomo» o incluso deslizarse en vez de saltar para bajar de un sofá. Incluso podemos observar que empiezan a usar puntos intermedios para saltar hacia arriba. También en gatos puede ocurrir que dejen de usar el arenero (por no doblar las articulaciones para entrar)

Apatía

La apatia puede ser un sintoma de que tu perro tiene artrosis
La apatía no es casualidad

Su nivel de actividad disminuye o pasa más horas descansando. Es posible que durante el descanso cambie de postura con mayor o menor frecuencia de la habitual. Incluso puede que duerma en lugares nuevos e insospechados.

En los gatos disminuye el afilado de las uñas.

A veces no hay disminución de la actividad, sino más bien un cambio tras la misma: quizá cojea o busca descansar inmediatamente tras el ejercicio. Este síntoma es muy poco frecuente, especialmente poco frecuente en gatos.

Cambios de comportamiento

Los animales no siempre lloran o demuestra debilidad ante un dolor. En estos casos, las interacciones como juegos o caricias comenzarán a volverse dolorosas. En este punto, notarás que tu perro o gato está más huidizo o agresivo sin motivo aprente.

el lamido puede ser un comportamiento asociado al dolor de la artrosis que tiene tu perroCuando la artrosis aparece en zonas a las que alcanzan, se puede producir un excesivo e intenso lamido de la articulación dolorida. Habrá cambio en la coloración del pelo y pueden llegar a autolesionarse con este comportamiento. En los gatos es más común la disminución del acicalado.

Factores de riesgo para padecer artrosis

Al tratarse de una enfermedad degenerativa, parece lógico pensar que la edad es el principal factor de riesgo. Y las estadísticas parecen confirmarlo. Sin embargo, existen otras causas para el desarrollo de la artrosis.

Desgaste natural

El uso (y el abuso) son uno de las principales causas. Los animales que practican algún deporte a nivel profesional, o que son muy activos durante su vida, tienden a producir un gran desgaste en sus articulaciones. Los movimientos excesivamente repetitivos también favorecen la aparición de artrosis.

la obesidad es un factor de riesgo para la artrosisObesidad

El sobrepeso produce una sobrecarga y exceso de presión en las articulaciones. Esto termina en mayor desgaste e las articulaciones y menor densidad en el líquido sinovial.

Lesiones o infecciones

Las fracturas, infecciones y otras lesiones que afecten a las articulaciones, ligamentos, tendones e incluso algunas enfermedades de la sangre pueden producir problemas con el cartílago o el ácido hialurónico.

Genética

Existen numerosos estudios sobre la incidencia de artrosis y otras enfermedades articulares en función de la raza, aludiendo a causas genéticas propias de la raza. Quizá se trate de la conformación de la articulación que, efectivamente, viene determinada por la genética: caderas muy bajas, codos muy abiertos, espaldas muy largas…

Diagnóstico

Existen diversos métodos diagnósticos: resonancia magnética, artroscopia o punción articular, entre otras. Sin embargo, la radiografía es sencilla, fiable y en veterinaria la más barata y accesible. Los osteofitos pueden apreciarse en una radiografía.

Algunos veterinarios tienden a realizar el diagnóstico únicamente mediante exploración física. En la exploración se puede valorar el grado de movilidad y de dolor, pero no pueden apreciarse los osteofitos. Cierto que en la mayoría de las ocasiones pueden acertar debido a la elevada incidencia de la artrosis, pero no es un método diagnóstico fiable ya que existen otras enfermedades que generan este tipo de sintomatología.

Principales articulaciones afectadas

Las reinas indiscutibles a la hora de padecer artrosis son la cadera y columna vertebral (especialmente la zona más próxima al rabo). Son las articulaciones más frecuentes y por las que más habitualmente comienza la enfermedad. De ahí que todos los veterinarios presten especial atención a estas zonas. Sin embargo, los codos, rodilla y hombros también son susceptibles de degenerar.

Por ejemplo, mi perro Lucky comenzó a desarrollar la artrosis en los codos. De ahí que en las primeras radiografías no pudiésemos apreciarlo, ya que las habíamos hecho de la cadera. Dos años después, también había artrosis en la cadera. 

Lo habitual es que una vez la artrosis comienza en una articulación se va «extendiendo» por las demás. Cualquier articulación móvil es susceptible de padecer artrosis, por lo que es cuestión de tiempo que, una vez diagnosticada la enfermedad, tu perro o gato acabe teniendo dolores por todo el cuerpo.

Prevención

Lo básico es una forma física razonable que sujete los huesos y reciba parte del impacto propio del movimiento natural de las articulaciones. Varios paseos diarios podrían ser suficientes. Incluir un pequeño rato de juego diario, no demasiado intenso ni repetitivo (tirar la pelota una y otra vez no es recomendable). El ejercicio excesivamente intenso, especialmente cuando son cachorros en formación, está totalmente contraindicado.

La alimentación también ayuda. No se trata sólo de evitar la obesidad. Proporcionar un alimento que contenga proteínas de calidad y en cantidad suficiente. Las proteínas son el alimento del músculo, del colágeno y participan en la sintetización del condroitín sulfato.

Tratamiento

Será el veterinario quien, cuando tenga el correcto diagnóstico, establezca el mejor tratamiento. Sin embargo, conocemos algún caso en que el veterinario se ha limitado a los antiinflamatorios para paliar el dolor. Por este motivo queremos hacer un pequeño aporte.

John Unger y su perro Schoep descansando en el agua, donde se reducía el dolor de la artrosis.

Actividad moderada

Mejora la musculatura y mueve la sangre, haciendo llegar nutrientes a la articulación. Sería ideal si además puede realizarse en una piscina, donde las articulaciones no tendrán que cargar con el peso del cuerpo.

Calor local

Es una buena idea asegurarse de que la articulación no se queda fría durante el invierno. Incluso se pueden crear «saunas» caseras para proporcionar alivio.

Mejorar la accesibilidad en el hogar

Un lugar de descanso de fácil acceso y suficientemente mullido alivia la presión en las articulaciones. Proporcionar rampas de poca inclinación para subir a lugares como el sofá o el coche.

Ayuda profesional

Personalmente aún no he necesitado recurrir a estos servicios, tan escasos en nuestro país. Sí he conocido perros que dos o tres veces al años hacen sesiones de rehabilitación con fisioterapeutas veterinarios y/o con acupuntura. Parece ser que cuanto más intenso es el dolor mayor es el efecto de estas prácticas.

Cambios en la dieta

El uso de condroprotectores como complemento nutricional de la articulación es básico para retrasar el desarrollo de la enfermedad, lo que aportará calidad de vida durante más tiempo. Son condroprotectores: el sulfato de glucosamina, condroitín sulfato, ácido hialurónico, metilsulfonilmetano (MSM) y el colágeno.

En lo que a alimentación se refiere: eliminar la ingesta de cereales; proporcionar proteínas y grasas de calidad (alta biodisponibilidad). En este sentido, el aceite de salmón con alimentos sin cereales son una buena combinación.

Si tu mascota tiene que usar antiinflamatorios muy frecuentemente, quizá prefieras emplear el harpagofito como antiinflamatorio natural. Es menos eficaz a corto plazo, aunque equiparable a los antiinflamatorios AINES a largo plazo y no dañan el estómago, por lo que te ahorrarás el protector gástrico aunque lo uses el resto de su vida.

Calidad de vida

Creo que la tenencia responsable pasa también por estar pendiente de proporcionar calidad de vida a los perros y gatos. Para ello, es imprescindible el diagnóstico precoz de las enfermedades, especialmente las degenerativas o crónicas. Cuanto antes se diagnostique, antes comienza el tratamiento, menos dolor tendrán que padecer en silencio y tendrán mayor calidad de vida durante más tiempo.

¿Cuantos perros y gatos conoces con artrosis? ¿Cuantos de ellos tienen un tratamiento más allá de los antiinflamatorios?

Artículos relacionados:

Artrosis: que es y como funciona

Links de interés:

http://www.colvema.org/pdf/2431artrosis.pdf

https://www.tratamientoartrosisperro.com/NdSite/OnLineCache/FMS/41/37/32623fd3414f1c3da7ef75ac8e2aa60f/osteartrosis-protegido.pdf (octubre 2011)

http://www.aebm.org/jornadas/liquidos/LIQUIDO%20SINOVIAL.pdf

http://www.traumazamora.org/infopaciente/artrosis.htm

http://www4.ujaen.es/~ravalde/temapaginaweb.htm

http://www.redalyc.org/pdf/856/85630405.pdf

http://www.isfm-national-partners.net/gemfe/articulos/artrosis.html

http://gattos.net/images/Publicaciones/Vanesa/DOLORARTICULARENELGATO.pdf

http://munews.missouri.edu/news-releases/2009/0610-cook-arthritis-biomarkers.php

¿A quien conoces que le interese esto?

7 thoughts on “Artrosis en perros y gatos: Síntomas, Causas, Diagnóstico y Prevención

  1. Buena información. Por suerte me encontré recientemente su blog por accidente (stumbleupon).

    He guardado como favorito para más tarde!

    1. Entiendo que por ahora sólo te interesan los artículos sobre artrosis, pero gracias igualmente por la confianza.

  2. Buenos días. Soy de Argentina. He adoptado una bóxer que estaba en la calle ya anciana. Al cabo de unos meses le diagnosticaron artrosis de columna lumbosacra. Estamos en tratamiento con condoprotectores y suplementos. Ahora empeso a perder un poco de fuerza en sus patas traseras y se mueve con dificultad incluso a veces se cae. Es recomendable un carro ortopedico para su movilidad?

    1. Disculpa el retraso Karina. El carro ortopédico no constituye ninguna ayuda para su movilidad. Al contrario, al no ejercitar las patas, perderá masa muscular y se deteriorará más deprisa. Sin embargo, entre tu veterinario y tú debéis valorar cual es su calidad de vida ahora, y como sería con un carro ortopédico. Piensa que la artrosis es degenerativa, lo que ahora comienza a verse en unas patas, puede rápidamente causar dolor en el resto del cuerpo. Revisa su alimentación, sus rutinas, su medicación y valora todas las opciones a tu alcance: desde ejercicios suaves en una piscina, fisioterapia, saunas… coméntalo con tu veterinario puesto que algunas de estas opciones están contraindicadas para otras patologías.
      Os deseamos mucha suerte a tu bóxer y a ti. Y muchas gracias en nombre de todos los animales invisibles por atreverte a adoptar una perrita, y además anciana.

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